El impulso cinético que nos ayuda a levantarnos, decidirnos y comenzar nuestra andadura, a vagabundear en el mundo de los soñadores. Aunque sean malos tiempos. Pronto entendereís a qué me refiero, o ya lo sabeís, no se puede encerrar la libertad, ni liberar lo que siempre ha estado custodiado. El orden universal no lo comprendería.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario