Existen en esta vida dos tipos de personas: Las que se callan y asumen los hechos de sus vidas y las que usan su libertad de expresión como medio para mejorar lo que les rodea.
Las primeras, son un bando de conformistas, viven sus vidas, son felices y no se preocupan de lo ajeno, ajeno en cuanto a alejado de su entorno.
Las segundas, se suelen llevar sofocos, piensan en cómo se sentirian si fuesen el otro lado y establecen la contienda por sus medios, hablan sin miedo a ser escuchados, les gusta reepercutir en el pensamiento. Pasarán noches a la intemperie para hacer de esta una sociedad más fuerte.
Suelen actuar a pequeña escala, hasta que encuetran congeneres de sus mismos ideales que les sacan de la demagogia de aquellos a los que el conformismo les ha abrochado los zapatos.
Para caminar por la vida, yo creo, que hay que ser de la segunda especie. No lo identifiquemos con actos de vandalismo, o violencia gratuita, nada de eso. Para ser de la segunda categoría hay que tener agallas, convencimiento y una importante fuerza optimista.
Pienso luego existo, dicen que es el motivo de la raza humana, ¿Pero en qué consiste pensar?
Analizar la realidad desde diferentes angulos, para después sacar conclusiones, eso es, en un modo un tanto global lo que ocurre.
Pero.... ¿Qué hacer con estas conclusiones? bien, podemos quedarnos con ese afan descriptivo o podemos ir más allá.
Podemos soñar como queremos que sea. Más tarde, pensaremos en un modo de mejora de lo presente.
Tras esto, sólo queda trazar el plan para el cambio, crear u buen razonamiento, apretar lo dientes y salir a luchr por lo que queremos.
Una vez me dijeron que es más satisfactorio para una persona tener un plan de mejora iniciado que conformarse con lo que hay, pese a ver sus fallos.
Aplicable a todos los problemas de la vida, a nivel personal, social, cotidiano y nacional. HAsta los malos tienen iniciativa. Hasta el momento, ninguna roca ha ganado nada en esta vida por sí sola.
Ser inerte no tiene sentido, el ser humano tiene el don de la comunicación y la motricidad, como sistema de pervivencia.
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