Dijeron que era una cuestión de dignidad, aunque yo discrepo. Esto se lleva en las entrañas, nada de callarse por el qué dirán.
Acabaremos mal, ambos lo sabemos. Podemos evitarlo o continuar. En toda guerra los contendientes pierden, se lastiman. Por ello he tomado la determinación de comenzar a luchar paso a paso, trinchera a trinchera. Usaremos las miradas a modo de fogueo, saltarán chispas a cada encuentro. Sólo espero que no sea muy tarde, ni muy pronto. La decisión está tomada. Vamos a por ello.
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